Monólogo

Sentado en medio de una charla. El bullicio  de las gentes prende a la vela de la más descarada conversación. Un coro y la suerte caminan, dos y tres separan su ruta de la original. Pies polvorientos, humo soñador. Gesticulamos como seña de nuestra identidad.

Que pensará Dios de nosotros?

Un breve momento. Corta pregunta para sacar la cabeza y oxigenar dudas, miedos. Pará de nuevo zambullirme con una carcajada falsa, un chiste abandonado que por convertirse está en relato de un necio malhablado

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