Parece ser

Parece ser que todo lo que escribose hace realidad. Parece y sólo parece ser que todo lo que escribo se hace realidad. Pues, ayer escribí que el boli se caería de la mesa, sin tener boli ni mesa. Pero cayó.

Escribí que el perro maullaría y el gato ladraría, y pato mugiria y el toro graznaría. Y aún sin vivir en una granja. El pato mugió, el toro graznó, el perro maulló y el gato ladró.

Escribí que el sol se apagaría y la luna brillaría y aún en día nublado. Quién me lo diría?

Escribí ayer que a pesar del dolor que sientas, de nada vale si no escarmientas. Porque a las palabras se las lleva el viento pero las acciones dejan sin aliento.

Y todo porque ayer escribí y sentado hoy me pregunto si realmente hubo un ayer.

Ya no hay

Supongo que no hay vacuna ni pastilla que valga. Ni siquiera unos estupefacientes te calmarian cuando lo que te duele es el alma.

No hay receta médica para un alma herida. Y es una pena, los veo. Las veo. Cada día menos empaticos, se hunden. Nos hundimos en un mar de oscuridad donde mueren sueños, esperanzas tejidas por sus propias telarañas.

Que mal, cuanto mal!

Cada vez somos más malos, más malos y menos buenos. Ya no, ya no hay alas encendidas, sino cambios a causa de un malestar :el soneto de un alma enferma, que quiere tocar el cielo sin saber volar. Ni lo suficientemente alto como para poder comprenderlo.

Porque ya no,

ya no hay vacunas que valgan

y menos para un alma herida

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